Hoteles

Gestión energética en hoteles

Entre el 3-6% de los gastos de explotación de un hotel corresponden a facturas energéticas.

El 89% del consumo de agua se usa en habitaciones, el resto en lavandería, bar, spa. etc.

Tres de cada cuatro clientes hace un uso más responsable de agua cuando tiene feedback en tiempo real aunque no les reporte ningún beneficio económico.

¿Cómo? Duchas cortas en vez de baños, no dejar el grifo abierto durante el afeitado, cepillado de dientes, enjabonado en la ducha, no usar el váter como papelera…

Pasar de una ducha de 10 minutos a 9 equivale a ahorrar 3650 l / año por persona.

Según una cadena hotelera, el consumo por pernoctación se ha reducido un 60% en la última década gracias a dispositivos electromecánicos como limitadores de flujo, aireadores, grifos con sensores / temporizados…

Con el Smart Water Flow Monitor se puede continuar esta tendencia y ahorrar un 12% adicional de agua. Teniendo en cuenta que aproximadamente la mitad es agua caliente, se producen adicionalmente ahorros energéticos y de CO2 también. Por ejemplo, un hotel de 4* y de 100 habitaciones, podría ahorrar anualmente 42 Tn CO2.

El SWFM no reduce el caudal, está basado en cambios de comportamiento, así que la experiencia y satisfacción del cliente no están comprometidos. Al contrario, el 79% de los viajeros considera que tener políticas medioambientales es importante según Trip Advisor.

El retorno de la inversión es de 2 a 3 años, dependiendo del país o ciudad.

Hay evidencias de que una correcta explotación de los datos produce beneficios para los que han apostado por tecnología.

Los datos de flujo y temperatura pueden ser tratados estadísticamente en la nube. La explotación correcta de estos datos puede generar ahorros adicionales , por ejemplo en la regulación fina de la temperatura del depósito de agua, en función del mes del año, % ocupación del hotel , así como detectar fugas.

Si tiene previsto construir o reformar un near Zero Energy Hotel y quiere sorprender gratamente a sus clientes,

¡Hablemos!

El Director Financiero necesita disponer de un mayor control de las compras de energía: facturas verificadas, presupuestos controlados, activos mejor valorados.

El Responsable de Mantenimiento quiere identificar desviaciones en tiempo real, optimizar sus instalaciones, valorar los ahorros potenciales y conseguir mayor confort para los ocupantes.

El Administrador de Propiedad precisa supervisar el cumplimiento de la regulación, medir el rendimiento energético, simplificar las operaciones y optimizar las inversiones.

Y la Corporación quiere comunicar su compromiso de sostenibilidad y de reducción de su impacto medioambiental.